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ACABAR CON LA POBREZA EN EL MUNDO
En el Foro Mundial de Porto Alegre de enero de este año se pusieron en marcha, por el acuerdo de miles de organizaciones de todo el mundo, dos campañas para acabar con la pobreza en el mundo, una llamado POBREZA CERO y otra de COMERCIO JUSTO O COMERCIO CON JUSTICIA. En las dos campañas se trata de denunciar el desigual e injusto reparto de la riqueza en el mundo:
Esta situación hace que más de 1000 millones de personas vivan con menos de un dólar al día. 840 millones pasen hambre, con más de 20.000 muertes cada día por esta causa. Y 2.400 millones vivan con menos de dos dólares al día. Existen alimentos y medios suficientes para acabar con la pobreza extrema con relativa facilidad si hubiera voluntad política para hacerlo. El segundo problema que se plantea es la existencia de unas reglas de comercio injustas que favorecen a los países ricos y a las empresas multinacionales. Y las políticas económicas neoliberales que han abierto una brecha aún mayor entre ricos y pobres:
Fernando Casado responsable de la ONU en España para los Objetivos del Milenio ha afirmado que: “Aunque se condone la Deuda Externa y se duplique la Ayuda al Desarrollo sino se cambian las leyes del comercio internacional la pobreza no acabará.” En los movimientos sociales de todo el mundo existe una clara conciencia de que los gobiernos de los países ricos y las instituciones internacionales hablan, prometen, pero hacen muy poco para resolver esta situación que es un genocidio silencioso de los pobres. En el año 2000, 189 países firmaron en el marco de la ONU los Objetivos del Milenio, que consisten en actuar para erradicar el hambre y la pobreza en el mundo, en realidad reducirla a la mitad para el 2.015; lograr la enseñanza primaria universal; la igualdad de géneros y la autonomía de la mujer;
reducir en dos tercios la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades; defender el medio ambiente y fomentar la Asociación mundial para el Desarrollo. El balance posterior realizado sobre estos objetivos refleja que no se ha avanzado nada, porque los países ricos y las instituciones internacionales no han llevado a cabo los compromisos firmados. Se trata pues de empujar unidos para obligarles a actuar: Que se cumpla el 0,7% en los Fondos de Cooperación al Desarrollo, la media de la OCDE esta en el 0,25%. Que se separe cooperación de comercio y los fondos sirvan para combatir la pobreza. Que se condone y desparezca la deuda externa que tiene el Tercer Mundo con los países ricos y las instituciones internacionales. Una tasa sobre el movimiento de capital para apoyar el desarrollo y otras muchas medidas que el movimiento ha venido exigiendo. Recientemente se han presentado los nuevos proyectos aprobados por el Gobierno de La Rioja para la Cooperación, como siempre se nota una gran complacencia en estos actos. Y los deseos que se expresan de “mejorar cualitativa y cuantitativamente” no se corresponden con la realidad. En el 2001 el
Gobierno aportó el 0,31% de los Presupuestos que fue el punto más alto, pero en los últimos tres años la aportación está entre el 0,23 y el 0,25%, los Fondos están prácticamente congelados. Hay un compromiso dentro de la UE para el próximo año, en conjunto se debe llegar al 0,39% y ningún país puede estar por debajo del 0,33 %. Y está la exigencia de la ONU de que los países ricos estén en el 0,50% para el año 2009. En la Rioja estamos muy lejos de conseguir estos objetivos, debemos plantearnos más exigencia, más aportación y menos complacencia ante una situación que produce miles de muertos de hambre cada día. Durante la semana del 11 al 16 de abril la Plataforma Riojana por la Abolición de la Deuda Externa, junto a otras organizaciones como Intermon-Oxfam, UAGR, ecologistas, etc. hemos realizado numerosos acciones como charlas, actos públicos, teatro, etc. para dar a conocer estos
problemas y plantear alternativas a los mismos. Hemos editado dos tarjetas para recoger firmas presionando a las instituciones en este sentido
Acabo estas líneas con la reflexión de Nelson Mandela en la presentación de la campaña mundial POBREZA CERO, “la pobreza extrema es creada y promovida por el hombre, y por lo tanto, puede y debe ser resuelta por el hombre, ya que erradicar la pobreza no es un acto de caridad. Es un acto de
justicia y la protección de un derecho humano básico: el derecho a la dignidad y a llevar una vida decente”. El principal impedimento para acabar con esta situación son las políticas neoliberales y las injustas reglas del comercio actual, debemos empeñarnos en cambiarlas para que la economía esté al servicio de las poblaciones de todo el mundo y no solo del grupo de países ricos y sus empresas
multinacionales. Samuel Pérez Garrido Miembro de la Plataforma Riojana por la Abolición de la Deuda Externa. Abril 2005
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